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Asociacion Antiguos Alumnos
Colegio Preparatorio Militar
Montañana - Zaragoza
GRAN CAPITAN
LOS COMIENZOS

  En la página 2 del Diario AMANECER del día 5 de septiembre de 1.952, se publicaba la siguiente noticia:

  “PRÓXIMA APERTURA DEL COLEGIO PREPARATORIO MILITAR DEL FRENTE DE JUVENTUDES.”

  La inauguración tuvo lugar el día 2 de octubre sin ningún acto oficial. En un viejo caserón de la Calle del Temple nº 1 (entre las Plazas de S. Felipe y del Justicia), se habilitaron varias dependencias para acoger a aquellos jóvenes que querían seguir la carrera militar.

  El régimen del Colegio permitía los estudios como interno (que vivieran en la provincia), o bien externos para los residentes en Zaragoza capital. Los precios, reducidísimos, permitirían acceder al Colegio a estudiantes con pocos recursos, y el régimen de vida sería similar al de las Academias militares. Las mañanas serían dedicadas al estudio y a las actividades deportivas, y las tardes se dedicarían a las clases de Letras y Matemáticas.

  A partir del 19 de septiembre tuvieron lugar los exámenes de ingreso, tras los cuales los aspirantes admitidos pasaron 5 días en régimen de internado, transcurrido el cual fueron publicadas las listas de los admitidos, en total una veintena de alumnos.

  Tenemos la suerte de disponer de una especie de ¨Memorias¨ de uno de aquellos alumnos, de las cuales se han extraído los datos que figuran a continuación.

  Recuerda nuestro compañero una impactante entrevista con el Teniente D. Juan Camacho, director del Colegio, que le pidió el tuteo desde el primer momento y que le aseguró no habría ningún problema con la cuestión económica como así fue, pues Paco obtuvo una beca por el 100 % de los gastos.

  El edificio estaba en condiciones bastante precarias. Sus ventanas daban frente a las de una casa donde residían algunas ¨señoritas¨ de vida bastante alegre, y para evitar cualquier tipo de confianzas, un buen día aparecieron tapiadas de la noche a la mañana.

  Recuerda Paco la profunda impresión que le produjeron dos de los profesores: el Capitán Martínez Fortún, del Ejército del Aire (cuya esquela hemos visto publicada en ABC el día 6 de abril de 2.005) y el también Capitán Vázquez Figueroa (fallecido años después en un accidente aéreo) encargados de la forja de aquellos espíritus juveniles.

   Las clases de gimnasia las daban en las instalaciones deportivas de la Ciudad Jardín, donde las duchas eran con agua fría. En esto no se avanzó mucho con el paso de los años, pues ya en Montañana, en 1.958 continuábamos igual.

   A principios de 1.953 el Colegio se traslada al Chalet Orús (hoy hotel con ese mismo nombre, cerca de la antigua Estación del Portillo), donde las instalaciones eran algo mejores. Nuestro amigo Paco se examinó en junio de 1.953, y a pesar de haber obtenido la máxima nota en la quinta prueba (oral), fue suspendido en la sexta y última, lo que le obligó a enderezar su vida por otros derroteros, no sin antes ejercer tareas docentes en el propio Colegio.

2. EL COLEGIO SE TRASLADA A MONTAÑANA.

  Volvemos al Diario AMANECER, que el 16 de agosto de 1.953 informaba a sus lectores sobre ¨ESPíRITU Y FINES DEL COLEGIO MENOR ¨SANTA MARÍA DEL PILAR¨, que iba a abrir próximamente sus instalaciones en el barrio de Montañana. Dos eran las grandes áreas de formación en las que se estructuraban las enseñanzas a impartir: Por un lado, los estudios de Bachillerato en régimen de internado, y por otro la preparación para aquellos jóvenes que ¨voluntariamente han elegido una profesión de riesgo, servicio y sacrificio y sientan la llamada a esa intensa vocación de milicia, queriendo entregar la vida en vida por la Patria¨.

  El Colegio cuidaría especialmente la formación humana de todos sus alumnos, y también el aspecto físico, para lo cual contaría con un excelente plantel de profesores y unos magníficos campos de deportes. Acompaña su crónica el periódico con una foto del Colegio, en la que próximos a nuestros queridos arcos de ladrillo aparece una formación de alumnos.

  Pocos días después, el 2 de septiembre, ¨AMANECER¨ nos proporciona ya unas noticias más concretas sobre la inauguración del Colegio, cuya apertura ha sido idea del Jefe del Distrito Universitario del Frente de Juventudes en Zaragoza. Además de las dos grandes áreas ya citadas, se podrían cursar también estudios de Comercio y hacía un llamamiento a la etapa anterior en Zaragoza, informando a sus lectores que durante ella ¨se han instruido numerosos alumnos, veinte de los cuales aprobaron ya el ingreso en aquel centro castrense (la Academia General Militar).¨

  El Colegio ¨se ha instalado en una finca del Frente de Juventudes de Zaragoza, dotada de modernas instalaciones adaptadas a la enseñanza: pista de atletismo, campo de fútbol, balonmano, baloncesto, etcétera. Incluso habrá también aneja al Colegio una granja experimental, donde los alumnos podrán estudiar y hacer prácticas¨. Bien podemos dar fe muchos de los que leamos estas líneas que, en efecto, hicimos bastantes ¨prácticas¨ en aquella granja.

  Se insistía de nuevo en la circunstancia de que los medios económicos nunca serían un condicionante definitivo a la hora de la admisión, como bien podemos corroborar algunos de los que estudiamos en aquel querido Colegio por medio de sustanciosas becas del Frente de Juventudes, que cubrían una gran parte de nuestros gastos.

  La matrícula estaría abierta hasta el 15 de septiembre, anuncio ocioso para los que quisieran prepararse con vistas al ingreso en la AGM., pues¨para este curso no será posible admitir un solo alumno más, ya que ante el éxito del año anterior se ha cubierto con exceso el número asignado¨. De nuevo una excelente foto, esta vez de una vista general del Colegio, completaba la información del periódico.

  El 8 de diciembre de ese mismo año, el Delegado Provincial del Frente de Juventudes gira una visita ¨al campamento permanente ¨Santa Pau¨ de montaña (¿Montañana?) habilitado para Colegio Menor ¨Santa María del Pilar¨, donde fue recibido por el jefe de estudios, profesores y alumnos que cursan allí sus estudios, celebrándose una comida de hermandad, a la que asistieron numerosos caballeros cadetes de la Academia General Militar que han sido preparados en la sección de ingreso...¨. Esta costumbre se ha ido manteniendo a lo largo de los años, pues también la practicó unos años más tarde el que escribe estas líneas. El total de alumnos en aquel año era de 50, repartidos entre las secciones de Bachiller y preparación para la AGM.

  El 11 de mayo de 1.953 informa ¨AMANECER¨sobre la clausura del curso en el Colegio. Se celebró la Santa Misa, y ¨acto seguido se reunieron en el salón hogar del Colegio, donde los alumnos interpretaron canciones y pusieron en escena diversas manifestaciones artísticas. Terminó este acto con unas palabras del director, señor Camacho, que dio la última lección del curso, obsequiando al Jefe del distrito con un banderín, en reconocimiento del apoyo moral y ayuda en todas aquellas necesidades imprescindibles par la buena marcha del Colegio¨.

3. NUEVAS INSTALACIONES DEL COLEGIO EN EL AÑO 1.956.

  En 1.956 se efectuaron unas grandes reformas en las vetustas instalaciones del Colegio, hasta el extremo que podamos considerarlas como una ¨reinauguración¨, pues el anterior traslado desde Zaragoza se debió limitar al aprovechamiento del viejo campamento que allí existía (sin duda, mejor que el caserón de la Calle del Temple) sin tiempo material para adaptar su infraestructura a las necesidades que requería la formación de los futuros Oficiales del Ejército.

  Así, con grandes titulares en su primera página, AMANECER publica el 8 de diciembre de 1.956 la noticia de la ¨Ampliación del Colegio Preparatorio Militar del Frente de Juventudes¨, con una fotografía de las autoridades asistentes al acto.

  La fecha se eligió para que coincidiera con la solemnidad del Día de la Madre, aunque los actos se celebrasen en la tarde del día 7 de diciembre.

  ¨A la llegada de Autoridades o y jerarquías, formaban en centuria los alumnos del Centro, con el director del Colegio, D. Juan Camacho y el Subdirector D. Enrique Martínez; siendo revistado por el jefe provincial y gobernador civil, señor Pardo de Santayana, acompañado del Delegado del Frente de Juventudes don Ramón Morón.

  Entre las Autoridades asistentes se encontraba el Arzobispo de Zaragoza, doctor don Casimiro Morcillo (que bendijo las nuevas instalaciones); el Presidente de la Diputación, doctor Zubiri; el director de la Academia General Militar, General don Manuel Vicario; el comandante don Francisco Elícegui, Jefe de la Instrucción Premilitar Superiores este Distrito; el comandante señor Pagola, por el Capitán General....¨.

  Tras el recibimiento, fue bendecida por el Prelado, en primer lugar, la hermosa capilla del Colegio, ministrándole su familiar, D. Casimiro Calvo, y el Capellán de aquel Centro, D. José Ramón Oliván, párroco de Montañana. Seguidamente, el Señor arzobispo bendijo los nuevos locales, que son el hogar y el salón de actos, celebrándose en la capilla un acto eucarístico, durante el cual el director del Colegio hizo el ofrecimiento del centro y alumnos a la Inmaculada Concepción.

  Acto seguido, en la explanada anterior a la Cruz de los Caídos, se hizo entrega a la centuria de alumnos de un precioso banderín ofrecido por la Delegación Provincial del Frente de Juventudes, actuando de madrina Doña Margarita Bueno, esposa del jefe del Frente de Juventudes del Distrito Universitario, D. Ramón Morón. Se hizo cargo del banderín el jefe de la centuria, José Luis Carratón, quien hizo una apología de la ofrenda y prometió, en nombre de todos los alumnos, dignificar con todos los actos tan preciado símbolo.

  Fue cantado a continuación el himno del Colegio, terminando los actos con el desfile de la centuria ante las autoridades y jerarquías, las cuales fueron obsequiadas con una copa de vino español.

  Con estas instalaciones, cuyo coste ha sido de casi un millón de pesetas, el citado Colegio ha comenzado a funcionar con carácter nacional, siendo su actual matrícula de cien alumnos, procedentes del Frente de Juventudes de diversas provincias españolas.
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  Después de leer estas emotivas líneas, tengo la impresión que ésta fue la verdadera y única inauguración que tuvo el colegio a lo largo de su historia, pues no parece, por los testimonios que poseemos, que en Zaragoza hubiese algún acto similar el año anterior. Además, con las ventanas de la calle del Temple tapiadas para no ver a aquellas señoritas vecinas nuestras, no parecía adecuado organizar ningún acto patriótico.

  También ¨EL NOTICIERO¨ publica una reseña de los actos, similar al extenso artículo de ¨AMANECER¨. Aparece ya el nombre de ¨Gran Capitán¨ que se le debió poner aprovechando el acontecimiento. Habla también de otros dos Colegios existentes en Madrid para la preparación de ingreso en los otros dos Ejércitos, menciona una larga relación de autoridades asistentes y ¨bautiza¨ al subdirector como Sánchez-Fortún. Acaba el articulista diciendo que ¨Todas las personalidades de referencia elogiaron vivamente las instalaciones del Colegio y muy especialmente el alto espíritu de que dieron buena prueba, en una tarde fría y de intensa niebla, los alumnos de este magnífico Centro del Frente de Juventudes.¨ (¡Faltaría más!, añado yo).

  Por su parte, ¨HERALDO DE ARAGóN¨ menciona entre los asistentes al ¨médico del Colegio don Manuel Guallart (con cuya amistad me he honrado durante muchos años, hasta su muerte hace poco tiempo; ìcuántas anécdotas nos contaba sobre la picaresca estudiantil para eludir las clases!) y llama al subdirector D. Enrique Fortún (ya nos vamos acercando a su verdadero nombre: D. Enrique Martínez-Fortún). Destaca la entrega del guión (¿dónde habrá ido a parar? ¿es posible que se conserve en algún lugar?), y dice que como final de fiesta ¨fue quemada una colección de fuegos artificiales¨.